Camino de Santiago; Un albergue solidario en el Camino

Un albergue solidario en el Camino

El barcelonés de 22 años Álex Merino ha sido el peregrino 9.000 del albergue conocido como “La cabaña del abuelo Peuto”. Fue, bajo su sorpresa, recibido entre aplausos y cohetes por más de una veintena de trabajadores.

La cabaña del abuelo Peuto‘ es un proyecto solidario que se ha afianzado a lo largo de los años: se ha convertido en el hospedaje predilecto de la comunidad internacional de viajeros a Santiago.

Se trata de un proyecto común y solidario basado en el trabajo de voluntarios y en los donativos de los que se alojan en él.

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fuente:gronze

Álex no se podía creer que pasaría a formar parte de la historia de este peculiar albergue cuando comenzó hace más de una semana su primer Camino de Santiago. La sorpresa fue doble, porque ni siquiera conocía la existencia de este albergue cuando comenzó su peregrinación.
Merino confiesa que fue su compañero de ruta (al que conoció durante su Camino y al que arrebató el título por muy poca diferencia) el que le dio a conocer la existencia del albergue.

‘La cabaña del abuelo Peuto’ tiene muy buena fama, y es catalogado como un albergue ”exquisito”, hospitalario y con instalaciones en muy buenas condiciones.

¿Cuándo y cómo surgió la idea de crear un albergue de estas características?

La idea nació hace 33 años gracias al párroco de Bareyo y de Güemes, Ernesto Bustio, quien puso su casa familiar a disposición de un grupo de ciudadanos para, en conjunto, construir y adaptar nuevas infraestructuras -sobre un terreno de 4.000 metros cuadrados- con el objetivo de desarrollar un método de atención cercana al peregrino y de acoger actividades sociales.

Según informa “Es un albergue atípico que no es ni mejor ni peor que otros, sino que es diferente, porque tiene un nacimiento y un crecimiento especial al ser los propios colaboradores quienes han aportado recursos, esfuerzos e ideas para sacarlo adelante”, ha precisado Ernesto Bustio, quien remarca la inexistencia de ayudas por parte de las administraciones públicas o la Iglesia.”

Las personas voluntarias que trabajan en el albergue son un total de medio centenar: durante todos los días del año son los responsables de cuidar de forma totalmente gratuita el refugio.

Realizan labores de mantenimiento, limpieza, cocina y de atención a los huéspedes.

Tenéis más información sobre el albergue el siguiente enlace. 🙂

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