Origen del Culto Jacobeo del Camino de Santiago

torres-catedral-de-santiago

El culto jacobeo es la tradición que gira en torno a las romerías que te guiarán hasta el sepulcro del apóstol Santiago, pues la misma historia sobre los orígenes de este culto se remonta al descubrimiento de los restos del apóstol en la Edad Media.

La tradición comienza desde el traslado de los restos de Santiago el Mayor desde su martirio por orden de Herodes de Agripa I. Los encargados de llevar a cabo la labor fueron sus discípulos Atanasio y Teodoro, quienes iniciaron el culto dedicándole un pequeño altar.

Descubrimiento del Santo Sepulcro

El lugar donde atracaron los discípulos del apóstol fue Iria Flavia, sitio muy cercano a la actual localidad de Padrón. Lograron llevar sus restos al bosque de Libredón, ya que este fue señalado por designio divino como lugar para el sepulcro.

Resplandores de Pelayo

Los primeros indicios del descubrimiento del sepulcro de Santiago son asociados al ermitaño Pelayo, quien vivía en una área de Libredón.

Una noche el ermitaño avistó unas luces resplandecientes, por lo que al día siguiente fue a comentarle su hallazgo al obispo Teodomiro. Ambos se dirigieron hasta el lugar donde surgían las luces, encontrando un sepulcro donde reposaban tres cuerpos, que fueron asociados con los restos de Santiago el Mayor y sus dos discípulos.

El aviso de Teodomiro

Tras el hallazgo del obispo no perdió tiempo en informar al Rey Alfonso II, quien se le acredita la primera peregrinación al lugar. Teodomiro describió el hallazgo refiriéndose al lugar como “Campo de Estrellas”, logrando la atención del rey y organizando una comitiva para ir hasta el lugar referido.

Tras atestiguar el hallazgo, el rey Alfonso II ordenó la construcción de una iglesia, esta sería la base donde se situaría la actual Catedral de Santiago de Compostela. Poco después el obispo Teodomiro trasladaría las competencias episcopales a este lugar.

Añade un comentario